Juan Carlos Brito estrenó su nuevo Ford Fiesta R5+ de la mejor manera posible: ganando e instaurando un nuevo récord de turismos en la Subida a Palo Blanco. Pedro Javier Afonso intentó plantarle cara con su Fiesta R5 Evo 2; pero, a pesar de quedarse en la carrera uno a menos de un segundo de Brito, éste sacó a relucir su calidad y el mayor potencial de su vehículo y le endosó cinco segundos en la dos.

Esta sería la manga definitiva para los que a la postre se jugarían la victoria; pues, en la primera, ambos pilotos fueron penalizados con un minuto al no respetar una bandera roja. Por este motivo sería José Alberto Díaz quien se anotara la carrera inicial con su Porsche 911 GT3, pese a haber terminado tras ellos. Ese tiempo le valdría a “Berti” para subir al tercer peldaño del pódium y quedarse a tres segundos de Afonso, después de que el del Fiesta tampoco pudiera mejorar su registro de la primera manga (sin contar la penalización).

De igual modo, Zacarías León, cuarto con el Mitsubishi Lancer Evo X, tuvo que emplearse a fondo para contener a Rubén Martín, quien a los mandos del veterano Evo V se reencontró con la competición y no dejó que se le notara el llevar más de un año en “dique seco”.

UNA JORNADA ACCIDENTADA
Pese a que las previsiones meteorológicas apuntaban lluvia casi al cien por cien, finalmente no se cumplieron y tan sólo en los entrenos el firme tuvo bastantes humedades. Sin embargo, en esta manga apenas se registraron incidencias, todo lo contrario que en la carrera uno, en la que hubo varios parones por diferentes salidas de pista. Entre ellas, la más aparatosa fue la sufrida por Arunzu Quintero, quien perdía el control de su Speed Car GT 1000 a apenas un km de la salida y en la que varios espectadores, que se encontraban en una zona de “prohibido público”, resultaron con heridas de poca gravedad al caer a una huerta.
También Kevin Pacheco padeció la dureza de la competición impactando contra el murete de una casa, afortunadamente sin más consecuencias que los daños materiales en su Citroën Saxo VTS; mientras que, Eduardo Agüin, también tenía un pequeño toque trasero en el Honda Civic Type R en la parte alta del recorrido. Otros, como Walter Delgado, no podían alcanzar la meta en esta pasada debido a que el pedal de freno del Mitsubishi Galant VR4 se iba al fondo, optando el experimentado piloto por realizar un espectacular trompo para detenerlo y evitar así males mayores.
Solucionados los problemas, en el siguiente intento, Walter, conseguiría ser noveno, justo detrás de Ulises Lorenzo Jr., que debutaba como piloto a los mandos del Evo VII de su padre.

En la Copa Tenerife Turbo Club, José A. González Luis, undécimo de la general, sería el ganador, seguido por Luis Hernández y Gabriel Quintero, quedando estos dos últimos separados por apenas cinco décimas.
JAVIER AFONSO, SIN RIVAL EN BARQUETAS
El menor de los Afonso (Silver Car S3) ocupó de nuevo la primera plaza entre los monoplazas, aunque esta vez no tuvo demasiada competencia dada la comentada salida de Arunzu Quintero y la inferioridad mecánica de la BRC 02 de Óscar Díaz, que terminó tras él, pero a nada menos que 21 segundos de diferencia. Quizá eso influyó en que no pudiera acercarse a su propia plusmarca, que continuará siendo el mejor tiempo absoluto de la rampa.

REGULARIDAD SPORT
En RS media alta, Ubay Ravelo, copilotado esta vez por Gustavo Martín, se hacía con la primera posición a los mandos de su afinado Toyota Starlet y con una penalización de 10,6 puntos. Les secundaron Rubén Romero-José A. García, con Renault 5 Copa. Sandra Armeño y Pedro Perdigón no pudieron terminar debido a una avería en su BMW.

En media baja, Jesús y Daniela Quintero (Seat 127) acabaron primeros con 10,6 ptos y Ángel M. Moleiro-Wendy Carballo segundos con su Opel Corsa y 49 puntos en el casillero.

Clasificación final: